Clases de repostería en París: lo mejor de la cocina francesa.

La pastelería y la repostería son pilares de la cultura francesa. ¿Siempre ha soñado con ser un chef repostero? Póngase un delantal y aprenda a hacer la perfecta pastelería clásica francesa con un profesional de la escuela Ferrandi.

Clases de repostería en París: lo mejor de la cocina francesa.

Francia es la cuna de los mejores y más exquisitos postres del mundo, y cuando hablamos de dulces, las Galeries Lafayette tienen mucho que ofrecer. Podrá descubrir a algunos de los mejores chefs pasteleros del sector como Pierre Hermé, Dalloyau o Yann Couvreur, y disfrutar de delicias francesas en la tienda Gourmet. Podrá degustar, pero también cocinar pastelería francesa, ya que Galeries Lafayette ha establecido una colaboración con la emblemática escuela Ferrandi para ofrecerle una experiencia culinaria inolvidable: Los secretos del repostero.

Nuestras clases de repostería en París

¿Qué es lo que no puede perderse en París? Los postres, por supuesto. ¿Sueña con ser un experto de la repostería clásica francesa como la tarta de limón y merengue o un Savarin con frutas exóticas? Póngase el gorro de chef y aprenda los trucos y consejos de un pastelero de la escuela Ferrandi para elaborar el postre perfecto. Al cabo de solo dos horas podrá disfrutar de un aperitivo gourmet. Practicará con un grupo reducido: un marco ideal para dominar la cocina francesa. Como guinda del pastel, todas nuestras clases de cocina pueden impartirse en inglés.

Lo más destacado de nuestras clases de pastelería y repostería en París

  • Dominar los aspectos básicos de la pastelería francesa
  • Descubrir las técnicas y los secretos del chef
  • Compartir un momento de degustación con el chef

Detalles prácticos

La cocina Ferrandi está en el tercer piso de Galeries Lafayette, en la tienda Maison y Gourmet, Boulevard Haussmann, 35, París.

Precio: 120 €
Duración: 2 horas


Información importante sobre nuestras clases de cocina francesa

  • Al entrar, se le pedirá su carné de identidad y la confirmación de su reserva.
  • Participantes: 6.
  • Los niños menores de 12 años no pueden participar en nuestras clases. Los adolescentes menores de 18 años deben estar acompañados de un adulto.
  • Para reservar clases de grupo o privadas, escriba un correo electrónico [email protected].

Receta del Caramelo de mantequilla salada de Mathieu Viannay

¡Disfrute de un postre clásico francés ideado por un chef con estrellas de la escuela Ferrandi!

Ingredientes: 

– 100 g de mantequilla salada

– 200 g de azúcar blanco

– 20 cl de nata líquida

Preparación

  • Corte la mantequilla en cubos y póngalos en una sartén (sáquela de la nevera una hora antes para que no esté muy fría)
  • Añada el azúcar (buenas noticias: contrariamente a otras recetas de caramelo, no hace falta colorearlo con agua previamente)
  • Caliente a fuego vivo y remueva constantemente
  • Cuando el caramelo tenga un color dorado, baje el fuego y añada la nata líquida. Tenga cuidado con las burbujas, las proyecciones y el vapor cuando hierva.
  • Mezcle bien para que no se hagan grumos
  • Ponga todo en un frasco esterilizado y deje enfriar (puede utilizar un frasco de mermelada o los potitos de los bebés).
  • Deje enfriar el caramelo, cierre el frasco y guárdelo en la nevera.

Pruebe su caramelo de mantequilla salada untándolo en pan o brioche, añádalo a un helado de vainilla o simplemente cómalo con una cuchara (prometemos no decírselo a nadie).

Clásicos de la repostería francesa: la increíble historia de la tarta Tatin

La tarta Tatin es, junto con la Religieuse, el Paris-Brest o la Tarte au citron, uno de los dulces preferidos de los franceses. Pero no nació como resultado de pruebas de cocina elaborada, sino que nació por casualidad. 

Las hermanas Tatin no asistían a clases para hacer sus creaciones de repostería. Tenían un pequeño restaurante de pueblo en Lamotte-Beuvron. Según cuenta la leyenda, un domingo, al abrirse la veda de caza, una de las hermanas se olvidó de poner la masa y metió el molde en el horno con solo las manzanas y el azúcar. Cuando se dio cuenta, puso la masa por encima de las manzanas y terminó de hornear la tarta. ¡Había nacido el dulce ineludible de la cocina francesa!

Así fue como el propietario del restaurante Maxim’s de París, un tal Louis Vaudable descubrió esta tarta durante una partida de caza y, encantado con esta sabrosa preparación, pidió la receta a las dos hermanas, las cuales se negaron a dársela.

El propietario envió a uno de sus pasteleros a Lamotte-Beuvron, quien se hizo pasar por un jardinero en busca de trabajo y descubrió el secreto de la famosa tarta. Los Vaudale, que eran imitadores, pero honrados, la bautizaron «Tarte des demoiselles Tatin». Hoy en día, esta tarta francesa se sigue sirviendo en Maxim’s y suele ir acompañada de nata montada.

Encuéntranos
en las grandes tiendas
Compra desde tu casa

Descubre también