Las 20 mejores actividades para hacer en París: desde tesoros escondidos hasta los lugares más turísticos.

Las actividades para hacer en París son infinitas, ya sea durante un fin de semana romántico, un viaje de negocios o unas vacaciones de verano.

Una visita a París es una experiencia inolvidable, desde un paseo por los emblemáticos Campos Elíseos hasta las espeluznantes catacumbas de París o simplemente observar el ambiente desde una terraza. Cada barrio parisino tiene su ambiente propio, desde el moderno barrio del Marais, con su Centro Pompidou y sus estrechas calles, hasta el Barrio Latino, repleto de estudiantes y donde se encuentra la célebre universidad de la Sorbona. ¿Cómo organizar su visita para ver lo mejor de la mágica ciudad de París? Hemos hecho una selección de lugares destacados que no se puede perder.

1. La Torre Eiffel – un icono intemporal

La Torre Eiffel, París

Visitar París sin ver la Torre Eiffel no es visitar París. Para aprovechar al máximo el tiempo, puede hacer una visita guiada para aprender cosas sobre este famoso monumento parisino. Visítela al anochecer, cuando la torre se ilumina con sus luces doradas, que centellean cada hora durante cinco minutos.

Para disfrutar de una vista de 360° de la ciudad tome uno de los ascensores de la Torre Eiffel Tower para unas vistas espectaculares de París. Es el mirador más grande de Europa, con casi 300 metros de altura. Al bajar, puede comer en uno de los restaurantes de la segunda planta o comer algo en el bufé. Si es una persona osada, deténgase en la primera planta y camine por el suelo de cristal . ¡Le parecerá que camina por las nubes!

Para ver la Torre Eiffel desde una perspectiva única, visite  el rooftop de Galeries Lafayette –, un lugar perfecto para hecerse fotos de recuerdo de su visita a la Ciudad de la Luz.

Consejos prácticos  📝

Para aprovechar mejor su tiempo en la Torre Eiffel, le recomendamos que reserve sus boletos con antelación, puesto que se trata de uno de los monumentos más famosos de París.

2. El Museo del Louvre – una obra de arte

El Louvre es un tesoro escondido para los amantes del arte. Con muchas de las obras de arte más famosas del mundo, como la Mona Lisa y la Venus de Milo, este famoso museo le hará viajar por los túneles de la historia.

La grandeza del Museo del Louvre ofrece un toque majestuoso a su visita a París. Al pasear por las galerías podrá ver la evolución de la creatividad humana, desde las civilizaciones antiguas hasta el Renacimiento. Las manifestaciones artísticas resucitan el pasado, por lo que es una visita imprescindible para los amantes de la historia de Francia.

Consejos prácticos  📝

Para evitar multitudes, haga su visita por la mañana temprano o durante los días de la semana con menos afluencia y reserve sus boletos por Internet. Reserve algún tiempo para admirar las obras de arte, ya que el Louvre es el museo más grande del mundo.

3. Un crucero por le Sena – el romanticismo de París de día o de noche

batobus

Si decide hacer un crucero por el Sena disfrutará de un viaje fascinante al corazón de París. Navegando por el emblemático río Sena, caerá ante el cautivador encanto de los monumentos parisinos. El crucero por el Sena le ofrece una perspectiva única que solo podrá ver desde el agua. El suave rumor del barco, los comentarios del guía y el ambiente mágico, hacen que esta sea la experiencia parisina por excelencia.

¿Por qué no sorprende a su pareja y reserva una cena en el Sena? Al anochecer, embárquese en un crucero por el Sena para disfrutar de unas románticas vistas de la ciudad. Un momento para poder admirar los monumentos de París iluminados bajo el cielo nocturno, como la Torre Eiffel o la catedral de Notre Dame.

También puede optar por un crucero diurno y subir y bajar en el batobus para disfrutar de las vistas, pararse para comer, o simplemente relajarse y disfrutar de un paseo por el Sena. También existen multitud de cruceros por el Sena que incluyen visitas al Arco de Triunfo o al Louvre.

4. Catedral de Notre Dame – un paseo por la historia

Notre Dame es la prueba viviente de la artesanía francesa y de la resistencia. La inmensa fachada, adornada con gárgolas y estatuas le invita a descubrir un mundo en el que cada piedra tiene una historia.

Para una vista panorámica de París, suba por la escalera de caracol hasta el último piso de Notre Dame y aproveche para hacer unas hermosas fotos. Aparte de su belleza arquitectónica, Notre Dame ocupa un lugar sagrado en la historia de Francia, sobreviviendo a revoluciones y guerras.

La catedral de Notre Dame, situada en la Île de la Cité, nos cuenta historias del pasado a través de su grandeza gótica y sus elaborados detalles. La reciente restauración de la catedral tras l devastador incendio de 2019, simboliza no solo la reconstrucción de un edificio, sino también el espíritu de la ciudad.

5. Montmartre – un bohemio rincón de retiro

París: vista de la basílica del Sacré Coeur y la colina de Montmartre

Escápese del ruidoso centro de la ciudad y sumérjase en el encanto artístico de la basílica de Montmarte. Dé un paseo por las estrechas calles adoquinadas, explore la Place du Tertre, donde los artistas exponen sus obras, y suba hasta la basílica del Sacré-Cœur para admirar más vistas de París. Este pintoresco barrio, que puede verse desde el rooftop de Galeries Lafayette, captura la esencia de un tiempo pasado, lo que lo convierte en un lugar perfecto para pasar un día tranquilo lejos de las multitudes. Mientras esté en Montmartre, no se olvide de visitar la famosa casa hundida. ¿Ilusión o realidad? Está situada junto al Sacré Coeur y es un lugar perfecto para hacer una magnífica foto.

6. Las Catacumbas –  macabras y fascinantes

Embárquese en un espeluznante viaje bajo las calles de París con una visita a las Catacumbas. Cuando descienda al mundo subterráneo que hay bajo la Ciudad de la Luz, se encontrará rodeado de miles de huesos humanos cuidadosamente colocados. Este laberinto de túneles, originalmente canteras, ofrece una mirada inquietante hacia la historia de París. Al caminar por los pasillos en penumbra de las Catacumbas encontrará cráneos y huesos cuidadosamente colocados formando un muro que cuenta una historia silenciosa. ¡Un espectáculo escalofriante no apto para miedosos!

7. El Arco de Triunfo – una presencia imponente

Situado estoicamente en lo alto de los Campos Elíseos, el Arco de Triunfo posee un rico significado histórico. Napoleón lo mandó construir tras su victoria de Austerlitz, y rinde homnaje a la grandeza militar y a los soldados caídos.

El Arco de Triunfo es testigo de momentos cruciales de la historia de Francia, como el retorno de las cenizas de Napoleón y el desfile de la victoria de la Segunda Guerra Mundial. La Tumba del Soldado Desconocido bajo el famoso arco rinde homenaje a los que sacrificaron sus vidas por la nación, lo cual añade una dimensión solemne y reflexiva a la visita. Al subir a lo alto del arco por la escalera de caracol, la ciudad se despliega a sus pies, con la estoica Torre Eiffel a lo lejos. Visitar el Arco de Triunfo no es solo un espectáculo visual; es una oportunidad de estar en la encrucijada de la historia de Francia, apreciar el esplendor arquitectónico y transportarse con las historias que esconden sus muros de piedra.

8. Museo de Orsay: donde el arte se cruza con la historia

Museo de Orsay, París

Situado en una antigua estación de ferrocarril, el Museo de Orsay es una combinación de arte e historia. Esta es una visita esencial para los amantes del arte impresionista y posimpresionista. La amplia colección de arte, que incluye obras de Monet, Van Gogh, y Degas, le ofrece una sinfonía visual a medida que recorre el museo.

La grandeza del edificio mejora aún más la experiencia con su arquitectura ornamentada y el reloj gigante de la estación. Al atravesar los vestíbulos llegará a una increíble colección de arte impresionista. Desde los Nenúfares de Monet hasta la Noche Estrellada de Van Gogh, admirar estos tesoros artísticos es una experiencia única.

9. Palacio Garnier – un espectáculo arquitectónico teatral

Sumérjase en el mundo de la ópera francesa en el Palacio Garnier. Esta obra de arte arquitectónica no es solo una delicia para los aficionados de la ópera sino también para los que prefieran admirar su impresionante diseño. El palacio, con sus adornos de mármol, molduras doradas y sus lámparas de araña invitan a los visitantes a entrar en un mundo de grandeza y magia teatral.

Una visita guiada desvela los secretos de este edificio de ópera, desde su grandiosa escalinata hasta el lujoso auditorio. El espíritu del Fantasma de la Ópera puede perdurar en la literatura, pero el auténtico encanto reposa en la impresionante acústica y las cautivadoras obras que se representan en el escenario del Palacio Garnier.

Cuando se abre el telón, el eco de las representaciones de antaño se funde con el presente, creando un viaje inmersivo a través del mundo del ballet, la ópera, y las historias intemporales.

10. El Moulin Rouge – la fascinación del cabaré

Si le gusta el la revista musical es imprescindible que visite un espectáculo de cabaré en el Moulin Rouge. Los elaborados trajes, las talentosas bailarinas y la extravagancia de la velada prometen un gran espectáculo musical que le cautivará. La rica complejidad de las actuaciones, combinada con el ambiente íntimo del lugar, transportará a los espectadores a la Belle Époque, una época de liberación artística y dinamismo social. Inaugurado en 1889, el Moulin Rouge no es solo un espectáculo de cabaré; es una institución icónica que encarna el espíritu bohemio del distrito de Montmartre. Ha acogido a artistas legendarios y ha sido testigo de la evolución del espectáculo a lo largo de las décadas. El lugar en sí, con su icónico molino rojo en la fachada, es la antesala de una velada llena de sofisticación y voluptuosidad.

11. Versalles – una excursión a la opulencia

No se puede perder una excursión a Versalles si tiene unos días libres en París. El Palacio de Versalles es un ejemplo de opulencia suprema, con sus vestíbulos con molduras doradas y su famosa Galería de los Espejos, en la que se firmaron importantes tratados y se celebraron fastuosos eventos.

Un paseo por los jardines meticulosamente cuidados, adornados con fuentes y estatuas, le transportará a una época en la que Versalles estaba en el centro de la grandeza europea. Es como recorrer las páginas de la historia de Francia. Los aposentos reales ofrecen una visión de la vida de Luis XIV y María Antonieta y muestran la extravagancia que experimentaron durante su reinado. El palacio de Trianón y la Aldea de la Reina completan esta visión de la magnitud de Versalles.

12. Sainte-Chapelle – unas prodigiosas vidrieras

Una visita a la Sainte-Chapelle de París le transportará a la belleza interior de la arquitectura gótica y el arte de las vidrieras. Situado en la Île de la Cité, este majestuoso edificio fue encargado por el rey Luis IX en el siglo XIII para almacenar valiosas reliquias, como la corona de espinas de Jesucristo.

Al entrar en la Sainte-Chapelle, se sumergirá en un resplandor celestial cuando la luz del sol se filtre a través de las elaboradas vidrieras, que representan pasajes bíblicos en tonos muy vivos. La Capilla Superior, una obra maestra de delicada cantería adornada con una minuciosa artesanía, la convierte en un magnífico elemento arquitectónico.

13. El jardín de las Tullerías – serenidad en plena ciudad

Una visita al Jardín de las Tullerías de París es una oportunidad para relajarse entre una esculpida vegetación. Situado entre el Museo del Louvre y la Plaza de la Concordia, en este histórico jardín diseñado por André Le Nôtre en el siglo XVII, podrá descansar del bullicio de la ciudad.

Haga una pausa tras las visitas turísticas y el shopping paseando por los senderos bordeados de césped y parterres simétricos. Admire los jardines clásicos franceses y contemple el Grand Bassin Rond (lago central) y las estatuas que rinden homenaje a la mitología clásica. A medida que se acerca al extremo oriental, la vista se extiende hasta el Arco del Triunfo, creando una fusión perfecta de naturaleza y esplendor arquitectónico.

Visitar las Tullerías es una maravilla en cualquier época del año. Los jardines ofrecen un ambiente diferente dependiendo de la estación, desde el colorido de la primavera y el verano hasta los tonos dorados del otoño, pasando por los llamativos tonos rojizos y plateados del invierno.

14. Los jardines de Luxembourg – un santuario de tranquilidad

María de Médicis fue quien encargó estos jardines a principios del siglo XVII. Este oasis de verdor, situado entre el Barrio Latino y Saint-Germain-des-Prés, es una combinación de jardines al estilo inglés y francés. Nada más entrar por los portales ornados, la grandeza del Palacio de Luxembourg le dejará sin palabras. Su estructura simétrica, con estatuas y esculturas, crea una armoniosa mezcla de estilo clásico y encanto natural.

La Fuente de Médicis, situada en medio de una exuberante vegetación, invita a momentos de contemplación, con actividades para niños, como teatros de marionetas, paseos en poni y barquitos veleros en el lago central. Una visita a los Jardines de Luxembourg es una escapada a la naturaleza en pleno París donde podrá, entre otras cosas, tomar el sol en una tumbona, explorar los huertos o admirar las colmenas.

Los jardines de Luxembourg cambian con las estaciones. Los cerezos en flor cubren los caminos en primavera, mientras que el otoño tiñe el follaje de tonos dorados. El sonido rítmico del agua y las fragancias florales crean un ambiente mágico.

15. El cementerio de Père Lachaise – un lugar de paz

Visitar el cementerio de Père Lachaise de París es un cautivador viaje a través del tiempo, el arte, y el lugar donde descansan algunas de las figuras más ilustres de la historia de Francia. Inaugurado en 1804, este cementerio es como un inmenso tapiz de tumbas ornamentadas, caminos serpenteantes y árboles centenarios, situado en el distrito 20 de la ciudad.

El cementerio de Père Lachaise es un lugar de peregrinaje para admiradores de la literatura, la música y el arte. Este es el lugar de descanso eterno de personalidades como Oscar Wilde, Jim Morrison, Edith Piaf, y Marcel Proust. El cementerio también alberga la tumba de Abelardo y Eloísa, una historia de amor trágico de la Edad Media.

Los arces, robles y castaños confieren al cementerio una atmósfera apacible en la que podrá reflexionar sobre historias de héroes, tragedias y sobre la vida ordinaria de personas que crearon la historia de París. También es una aventura cautivadora para los amantes de la historia, que descubrirán tumbas de figuras menos conocidas.

16. Embárquese en un viaje culinario

Descubra una aventura culinaria que le hará descubrir tesoros gastronómicos de la ciudad mientras serpentea sus bellas calles. Dirigidas por guías especializados, en estas visitas no solo degustará exquisitos platos, sino que se sumergirá en el rico mosaico de la cocina y de la cultura francesas.

Desde las típicas panaderías que exhalan el aroma de las baguettes recién hechas hasta queserías, que exponen multitud de quesos artesanales, la visita guiada captura la esencia de la gastronomía francesa. Deténgase en los mercados al aire libre y pruebe los deliciosos productos de temporada mientras practica el francés. La amplia variedad de sabores refleja las influencias multiculturales que configuran la gastronomía parisina. Desde la delicada repostería de las pastelerías hasta la sabrosa charcutería de los tradicionales bistrós, cada bocado es una sinfonía de sabores que reflejan las delicias gastronómicas de la ciudad.

Si quiere cocina de calidad, visitar los restaurantes de Galeries Layfayette es indispensable. Allí podrá degustar multitud de sabores, desde la gastronomía tradicional francesa hasta platos asiáticos o mediterráneos. Hay para todos los gustos, desde un plato gourmet hasta un relajante café acompañado de unos deliciosos pasteles.

Las Galeries Lafayette también ofrecen una gran variedad de experiencias culinarias. Si siempre quiso aprender a cocinar platos de la gastronomía francesa, ¿por qué no se apunta a un taller de cocina con chefs de la prestigiosa escuela Ferrandi? También puede dejar que los expertos de esa escuela le enseñen a hacer repostería y postres tradicionales. ¿Le gusta el sabor de los mantecosos macarones? También puede aprender a elaborar estos deliciosos dulces típicos franceses en familia o con amigos.

Una visita gastronómica guiada por París no es solo una degustación extravagante; es un aprendizaje de la compleja etiqueta culinaria francesa. Aprenda el arte de maridar el vino con el queso, descubra los matices de los macarones y aprenda los rituales para disfrutar de un auténtico café au lait parisino.

Puede terminar este delicioso recorrido en una pintoresca quesería, donde el propietario le enseñará el arte de elaborar unas tablas de quesos perfectas, o en una bulliciosa plaza de mercado, donde disfrutará de un tranquilo pícnic con nuevos amigos. Si es amante de la gastronomía, haga un viaje sensorial por los sabores de París, que dejarán una huella duradera en su paladar y en su memoria. ¡Un paseo indispensable para quemar las calorías!

17. El Centro Pompidou – donde se combinan el arte y la arquitectura

Visitar el Centro Pompidou de París es sumergirse en la modernidad con una dinámica celebración de la creatividad. Diseñado por Renzo Piano y Richard Rogers, el Centro Pompidou, también conocido como Centro Georges Pompidou, es una osada declaración de vanguardia, con su esqueleto exterior de conductos de colores y estructuras visibles.

El interior del museo alberga una incomparable colección de arte contemporáneo y moderno. Al subir por las escaleras mecánicas del exterior del edificio, podrá ver unas magníficas vistas de París desde un punto de vista privilegiado. En el interior, las galerías muestran obras de artistas emblemáticos como Picasso, Kandinsky y Duchamp, así como exposiciones temporales que invitan a la expresión artística.

El compromiso del Centro Pompidou con la educación es evidente a través de sus diversos programas, talleres y exposiciones interactivas adaptadas a todas las edades. La Fuente Stravinsky, situada muy cerca, añade un toque de fantasía con sus divertidas esculturas y juegos de agua. Situado en el corazón del barrio del Marais, el Centro Pompidou es una visita obligada para los amantes de la creatividad contemporánea.

18. Explorar los distritos

Explorar los distritos de París (arrondissements) es como leer los capítulos de una historia tejida cuidadosamente. Cada distrito narra un aspecto único de la historia, de la cultura y del carácter único de la ciudad.

Consejos prácticos  📝

París está dividida en 20 distritos, cada uno con su encanto singular. Desde la artística atmósfera de Montmartre, en el distrito 18, hasta el histórico corazón de la Île de la Cité, en el distrito 4, explorar los diferentes barrios de desvelará las numerosas y diferentes facetas de la vida parisina.

Empiece por el distrito 1, en el centro, donde nace la historia entre la grandeza de los lugares emblemáticos de París. Otro distrito que cabe destacar es el 4, donde la Île de la Cité alberga la catedral de Notre-Dame, una obra maestra gótica situada en el corazón del París medieval. Si busca arte vanguardista y boutiques chic, sumérjase en los distritos 3 y 4, en el Marais, barrio tendencia que fusiona lo antiguo y lo moderno a la perfección .

Un poco más arriba, encontrará las bohemias calles de Montmartre, en el distrito 18, dominado por la basílica del Sacré-Cœur, y un vecindario que se hace echo del espíritu artístico de Picasso y Van Gogh.

Desde el chic distrito 8 hasta el ambiente de pueblo del distrito 20, estos distritos de estilos diferentes esconden joyas ocultas, delicias culinarias y un mosaico de vivos colores que constituyen la esencia de la vida parisina. Los distritos no son solo divisiones geográficas, sino lugares especiales que presentan las grandes diferencias de la vida en París.

19. Viaje a través de la arquitectura de París

Un recorrido por París revela el rico pasado histórico de la ciudad. Los amantes del arte y de la historia descubrirán la elaborada arquitectura francesa con sus intrincados diseños y la importancia de su historia. Desde emblemáticos monumentos como la Torre Eiffel y el Palacio de Versalles, situado en las afueras, hasta el diseño contemporáneo del Centro Georges Pompidou, la arquitectura es de una riqueza extraordinaria. Las emblemáticas Galerías Lafayette son el principal ejemplo del estilo arquitectónico Haussmann y el reflejo del lujo francés. Fundadas a principios del siglo XIX, estas grandes tiendas cuentan con una impresionante cúpula de estilo Art Nouveau que adorna el paisaje de la ciudad.

Descubra la historia de las Galerías Lafayette en una visita guiada del patrimonio. Su historia refleja el estilo de vida parisino a lo largo de los años, y viajará a través de la evolución de la elegancia francesa.

20. Hacer shopping en las marcas de lujo

París es la capital mundial de la moda, por lo que es el lugar ideal para ir de compras. En los Campos Elíseos, avenida repleta de tiendas emblemáticas, podrá pasear por las boutiques de lujo y las marcas internacionales para hombres, mujeres y niños. El Marais, con sus callejuelas y elegantes boutiques, capta la esencia de la moda parisina de tendencia.

En el corazón de esta odisea de la moda se encuentran las famosas grandes tiendas Galeries Lafayette, una galería comercial histórica del lujo y la elegancia. La grandiosidad de su arquitectura, con una magnífica cúpula, prepara el terreno para una experiencia de compras única. Las Galerías Lafayette, fundadas en 1893, cuentan con una cuidada selección de las marcas más preciadas del mundo, como Chanel o Louis Vuitton.

Los productos de salud y belleza franceses gozan de una excelente reputación por su calidad. Visite la Wellness Galerie de Galeries Lafayette y disfrute de un tratamiento y un análisis de la piel con asesoramiento personalizado de productos de belleza, y termine con un almuerzo saludable en DS Café.

Tanto si busca las últimas tendencias como si prefiere un estilo clásico, Galeries Lafayette le garantiza una experiencia de compra sin igual.

Consejos prácticos  📝

Las Galeries Lafayette están situadas en el distrito 9 de París Haussmann, conocido como el barrio de la Ópera. La tienda ofrece restaurantes, una galería Wellness, tiendas de arte y cultura, y experiencias lifestyle, además de compras de lujo.

Ir de compras en París es más que comprar ropa: también sucumbirá a sus increíbles delicias. Explore los mercados de alimentos de la Rue Mouffetard o la Rue Montorgueil, donde quesos artesanales, pasteles y vinos deleitarán al paladar más exigente.

Para resumir…

París – un paraíso gastronómico

No se puede visitar París sin deleitarse con las delicias culinarias de la ciudad. Desde restaurantes con estrellas Michelin hasta acogedores bistrós, París ofrece una amplia gama de experiencias gastronómicas para todos los bolsillos.

El aroma de los cruasanes recién horneados de una típica panadería, la textura aterciopelada de un coq au vin meticulosamente elaborado o los delicados sabores de los caracoles al ajillo están entre los variados y numerosos encuentros culinarios que no se puede perder.

Descubra la amplia selección de restaurantes de las Galerías Lafayette para disfrutar de una pausa tras un día de compras de lujo. Pruebe la cocina tradicional francesa, mediterránea o asiática en algunos de los mejores restaurantes de París. Pasee por los coloridos puestos de un mercado local o saboree una experiencia gourmete en un restaurante de alta gama y descubrirá por qué la cocina parisina es una fiesta de diversidad e innovación. Por supuesto, deguste igualmente una copa de buen vino francés o una taza de exquisito y aromático café.

¿Cuál es la temporada ideal para visitar París?

París es una ciudad mágica durante todo el año, pero algunas épocas le ofrecerán experiencias únicas. La primavera, de abril a junio, y el otoño, de septiembre a noviembre, son épocas idóneas para disfrutar de un clima templado y con menos multitudes. En esta época podrá pasear por el Sena, visitar los jardines en plena floración y disfrutar de las terrazas al aire libre sin el ajetreo turístico del verano.

El invierno, de diciembre a febrero, añade un ambiente mágico a la ciudad, con las iluminaciones festivas y los mercadillos navideños. El verano, de julio a agosto,es la temporada turística con más afluencia, con días más largos y un ambiente animado. No obstante, prepárese para grandes aglomeraciones.

Consejos prácticos  📝

Conocer las temporadas culturales de París mejorará su experiencia. El verano es sinónimo de festivales al aire libre y un animado ambiente en las calles, mientras que el templado clima del otoño invita a visitar los museos. El invierno ilumina la ciudad con luces festivas y mercados navideños, y la primavera nos deleita con jardines en flor y agradables paseos por el Sena.

Cómo sacar más partido a las mejores vistas de París

Para aprovechar al máximo su estancia en París es preferible que planifique los lugares que desea visitar. Comience su estancia con un itinerario bien preparado sobre los lugares emblemáticos que desea visitar, como la Torre Eiffel, el Museo del Louvre o a Catedral de Notre Dame. Compre sus boletos por internet para evitar las colas y aprovechar al máximo su tiempo.

Reserve visitas guiadas para conocer la importancia cultural e histórica de cada lugar que visite. Los guías expertos le desvelarán historias ocultas y le ofrecerán una experiencia más enriquecedora de los mejores lugares de interés de París. Programe sus visitas para evitar las aglomeraciones y visite los lugares más populares en las horas con menor afluencia.

En el centro de París, utilice el transporte público, como el metro, para desplazarse con más facilidad por la ciudad. Aventúrese más allá del centro de la ciudad para experimentar la auténtica vida parisina, visitando mercados, parques y museos menos conocidos. Capte la magia de la Ciudad de la Luz reservando algo de tiempo a actividades de ocio como un crucero por el Sena o un pícnic en los Jardines de Luxemburgo. Dé rienda suelta a la espontaneidad y déjese llevar por el encanto de París.

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